El Espiritu de la Masoneria

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Si se exceptúa la morada de Dios, nada hay más bello en el mundo que el Espíritu de la Masonería, cuya misión consiste en transformar a la humanidad en una gran fraternidad redentora, en una liga de hombres libres y nobles empeñados en la brillante empresa de realizar con el tiempo el amor y la voluntad del Eterno.

La masonería invoca a todos los amantes de la belleza con sus parábolas, símbolos y dramas majestuosos, aportando para educar el carácter la poesía y el símbolo, la filosofía y el arte. Con sus doctrinas amplias y tolerantes, recurre a los hombres inteligentes, atrayéndoles por la intensidad de su fe y por su clamor de libertad de pensamiento, con objeto de ayudarles a que piensen, a través del cristal de la esperanza, en el significado de la vida y en el misterio del mundo. Pero el llamamiento más intenso de la Masonería, el más elocuente, se dirige al corazón del hombre, del cual manan las fuentes de la vida y del destino.

Cuando los pensamientos se agotan en el cerebro, entonces piensa el corazón del hombre si vale la vida la pena de ser vivida o si ha de ser la ayuda o la maldición de su raza;

“La tragedia de nuestra raza no es que los hombres sean pobres, porque todos los hombres conocen la pobreza; ni consiste tampoco en que sean malvados, porque nadie puede jactarse de ser bueno; ni, menos aún, en que sean ignorantes, porque, ¿Quién se puede creer sabio? La tragedia de nuestra raza es que los hombres se desconocen como si fueran extraños.”

La masonería es amistad; amistad, primero, con el gran Compañero, de quien nos hablan nuestros corazones, con el gran compañero que se encuentra más cerca de nosotros que nosotros mismos y cuya inspiración y auxilio constituyen el hecho sublime de la experiencia humana. El aspecto religioso de la Masonería consiste en estar en armonía con sus propósitos, en abrir las puertas del alma a sus sugestiones y en tener la conciencia de su amistad.

En el aspecto humano, todo puede resumirse en una sola palabra: Amistad. Ser amigos de todos los hombres, sean cuales fueren las diferencias de credo, color o condición; matizar toda relación humana con el espíritu de amistad. ¿Puede encontrarse cosa más bella? Tal es el espíritu de la masonería; tal su ideal que, si bien no se puede realizar inmediatamente, tiene su valor extraordinario cuando ya se le ama y trabaja por su realización en el futuro.

Tampoco es el Espíritu de amistad un mero sentimiento de una fraternidad simpática y por lo tanto, inestable, que disuelve las facciones concretas de la humanidad en el trazo borroso y vago de la emoción. No; este espíritu clava sus raíces en la tierra de una profunda filosofía que observa la amistad del universo y que cree que los hombres deben vivir en armonía con el universo en que viven y de acuerdo con su destino y origen.
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Sabiduria

La amistad
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¿Qué algo más noble puede conceder un hombre que su amistad?
Las relaciones que comporta la vida común y corriente se rompen fácilmente, pero hay un vínculo que persiste a través de la eternidad, y es el de la confraternidad, la unión de los átomos, la amistad del polvo estelar en su camino por los espacios infinitos, la hermandad de los soles y los mundos, de los dioses y los hombres.
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Trabajos Masonicos

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Para todos los Masones, está claro que la sola mención, lectura o meditación en estas dos sencillas palabras deberá llevarlos a descubrir y plantearse profundos principios de filosofía hermética, y uno de los mas caros ideales de la Masonería Universal..
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